| |
Apo 9:1 El quinto mensajero tocó la trompeta. Y vi que una estrella había caído del cielo a la tierra, y se le dio la llave del pozo del abismo.
Apo 9:2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como el humo de un gran horno; y se oscureció el sol y también el aire por el humo del pozo. |  |
Apo 9:3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra, y se les dio poder como el poder que tienen los escorpiones de la tierra. |  |
Apo 9:4 Y se les dijo que no hicieran daño a la hierba de la tierra ni a ninguna cosa verde, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tienen el sello de Elohim en sus frentes.
(Yeshúa es nuestro Sumo Sacerdote y de Él estamos revestidos - Gál 3:27). |  |
Apo 9:7 El aspecto de las langostas |  |  |
era semejante |  |
a caballos equipados para la guerra. |  |
Sobre sus cabezas tenían como coronas, semejantes al oro, |  |
y sus caras eran como caras de hombres. | |
Apo 9:8 Tenían cabello como cabello de mujeres, |  |
y sus dientes |  |
eran como dientes de leones. |  |
Apo 9:9 Tenían corazas como corazas de hierro. El estruendo de sus alas era como el ruido de carros que con muchos caballos corren a la batalla. |  |
Apo 9:10 Tienen colas semejantes a las de los escorpiones, y aguijones. |  |
Y en sus colas está su potencia para hacer daño a los hombres durante cinco meses. |  |  |