Reloj Profético: Viniendo en las nubes del cielo

domingo, 31 de mayo de 2020

Viniendo en las nubes del cielo


Subir y venir en las nubes

Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron. Apocalipsis 11:11-12

Los testigos suben al cielo en una nube de la misma forma que Yeshúa sube al cielo en una nube.

¿Pues qué, si viereis al Hijo del Hombre subir adonde estaba primero? Juan 6:62

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Hechos 1:9

Daniel 7:13-14 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

Para comprender esta profecía de Daniel en la que el hijo del hombre va hasta el Anciano de días en una nube, tenemos que comprender las idas y venidas de nuestro Señor Yahweh. Cuando Dios desciende del cielo lo hace en una nube y cuando asciende lo hace también en una nube.

Entonces Yahweh dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Éxodo 19:9

Y Yahweh descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Yahweh. Éxodo 34:5

He aquí que Yahweh monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto; y los ídolos de Egipto temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios dentro de ellos. Isaías 19:1

Es por eso que la Palabra dice:

Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Juan 3:13

Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Juan 6:33

Yeshúa no solo es el que descendió del cielo para alimentar y dar vida a Israel en el desierto, sino que también es el que sube al cielo, es decir vuelve al Espíritu que es el Padre, por eso Daniel profetiza que el hijo del hombre vendrá hasta el Anciano de días.

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo (hasta el Anciano de días) sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Mateo 24:30

Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Mesías, el Hijo de Dios. Yeshúa le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que DESDE AHORA veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo (hasta el Anciano de días) en las nubes del cielo. Mateo 26:63-64

El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo del Bendito? Y Yeshúa le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo (hasta el Anciano de días) en las nubes del cielo. Marcos 14:61-62

No hay como el Dios de Jesurún, quien cabalga sobre los cielos para tu ayuda, y sobre las nubes con su grandeza. Deuteronomio 33:26

Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Salmo 18:11

Sin embargo, mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos e hizo llover sobre ellos maná para que comiesen, y les dio trigo de los cielos. Salmo 78:23-24

Las nubes son las puertas de los cielos, la Palabra encriptada de Dios. Cuando la Palabra está encriptada y no se entiende, cubre la gloria de Dios y la oculta.

A su orden, éstas nubes producen agua y forman ríos, que son la Palabra viva, entendible o desencriptada. Luego el cielo queda despejado y podemos ver la gloria de Dios.

Yeshúa viene sobre las nubes, encriptado, y su viaje es hasta el Anciano de días, es decir, hasta desencriptar esta Palabra y revelarse como El Dios Todopoderoso.

Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto (despejado, sin nubes), y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre. Juan 1:51

Así comprendemos que Yeshúa e Israel son los dos testigos, Yeshúa a la diestra del Padre, Israel a su izquierda hasta que todas las cosas se sujeten a Yeshúa.

Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. 1ª Corintios 15:28